¿Terremoto? o ¿Te remato? Entrevista a Ana Crespo, catedrática de Geodinámica de la UGR

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El pasado verano Granada sufrió una serie de terremotos, que los científicos denominan enjambre sísmico, con más de una decena en tan sólo una semana. El área metropolitana es una zona históricamente sensible a los seísmos. Enjambres como el ocurrido en 2018 son habituales, aunque se producen a mayores profundidades y son imperceptibles para las personas.

Esta sucesión de temblores de intensidad media de alrededor de 2,5 grados en la escala de Richter, hizo saltar las alarmas entre la población ante el temor de que Granada pudiera sufrir un terremoto de gran magnitud.

Un enjambre sísmico se produce cuando hay una concatenación de pequeños seísmos en un corto periodo de tiempo sin que estén asociados a un terremoto principal.

¿Podría producirse un gran terremoto en Granada? Es muy poco probable, pero la respuesta es sí, por eso los expertos, como Ana Crespo, catedrática del Geodinámica de la Universidad de Granada, recomiendan seguir las recomendaciones de qué hacer ante un terremoto y realizar simulacros para que la población esté preparada.

Ana Crespo es una de las personas que más sabe de terremotos en España y despejará todas las dudas y curiosidades en torno a los terremotos en una nueva sesión del Lemmon Rock Science, el miércoles 27 de marzo, a las 19:00 horas.

Por empezar desde el principio ¿Qué es un terremoto?

Un terremoto es un temblor de tierra producido por la liberación de energía acumulada en forma de ondas sísmicas debido al movimiento brusco de la corteza terrestre.

Cuantas dudas, curiosidades y miedos han generado históricamente los terremotos…

Si, por eso durante la charla de mañana comenzaré por contar realmente qué es un terremoto, por qué se genera y cómo y dónde se localiza. Explicaré la diferencia entre intensidad y magnitud y despejaré las dudas sobre los efectos que causan en los edificios los trenes de ondas y las verdaderas causas de las muertes ante un gran temblor de tierra.

 

También nos va a contar algunas curiosidades históricas relacionadas con los seísmos que han cambiado el curso de la historia, como el dela Higuerela, en 1.431

Si. Mucha gente desconoce este episodio que cambió el devenir de todo un reino. Hubo ese año un terremoto muy grande tras el cual Juan II de Castilla, que ya había vencido al ejército nazarí, tuvo que huir pensando que el temblor había sido causado por los “designios del Señor” y traía mala suerte. Hubo que esperar 50 años para la conquista definitiva de Granada a pesar de que la guerra ya había sido ganada.

Granada sufrió otro devastador terremoto el 19 de abril de 1.956, fue uno de los más importantes del siglo XX en España con 13 muertos y 73 heridos.

El área metropolitana de Granada tiene la mayor peligrosidad sísmica de España por el lugar en el que está ubicada. Por eso es importante que a gente conozca qué es la peligrosidad sísmica y qué tenemos que hacer los geólogos para indicar a los arquitectos cómo proteger a los edificios. Sería importante, además, contar con una norma antisísmica.

Como en muchas ocasiones, las películas han influido mucho en la percepción del miedo que, en este caso, tenemos a un terremoto

Si, pero en este caso, el miedo es infundado y las películas son más ficción que realidad. Las grandes grietas en las que caben coches y edificios enteros no son reales, se pueden abrir, pero por la acción humana nunca por un seísmo. Los saltos más grandes que se han producido rondan los 50cm y este desplazamiento sísmico es muy pequeño para producir los efectos que muestran las películas.

¿Por qué le tenemos tanto miedo entonces a los terremotos?

Pues porque no controlamos nada, ni la duración, ni el movimiento ni sabemos qué hacer cuando se presenta uno. Ese miedo nos lo han metido las películas.

¿Puede producirse un gran terremoto en Granada?

Podría, pero es poco probable. Estamos en una zona sísmicamente activa, en el límite entre la placas africana e ibérica. A partir de las Azores, este límite es difuso, no hay una zona de contacto definida, como ocurre en el sur de Japón. Nosotros no tenemos una sola falla que mueve el terreno, sino muchas pequeñas fallas “independientes” y eso hace que la energía se libere progresivamente. Es una ventaja porque provoca muchos pequeños terremotos, pero la probabilidad de uno grande y destructivo es muy pequeña.

Mapa de peligrosidad sísmica (probabilidad de que haya un terremoto importante)

¿A qué se debió el enjambre sísmico del pasado verano?

A un ajuste de estas dos placas. África se mueve con respecto a Europa, pero no solo se desplaza linealmente, sino que también gira en sentido antihorario, por lo que la parte este se mueve más rápido que la oeste. Granada está cerca del polo de rotación por lo que el movimiento cuando hay un ajuste de placas es pequeño, de alrededor de 0,5mm al año. Por eso nos libramos de grandes seísmos. No ocurre lo mismo en Turquía, donde hay una falla que pasa por Estambul y que tiene 3.000 de largo. Esto sí que es peligroso, pero nosotros “no estamos muy mal”.

¿Qué están investigando ahora sobre los terremotos?

Lo que denominamos microzonacion sísmica, es decir, la reacción del suelo a pequeña escala, la aceleración del suelo. Nos interesa saber, por ejemplo, cuál será la reacción horizontal del suelo en el Zaidín o el Serrallo para conocer los esfuerzos que deberán aguantar los edificios para evitar que se produzcan muertes. Hay que recordar que no son los terremotos los que causan los fallecimientos, sino los edificios y los objetos que caen durante el temblor.

¿Que hacemos entonces ante un terremoto? ¿Nos metemos debajo de la mesa?

Pues no es ninguna tontería porque la gente se muere a causa de los objetos que les caen encima. En Granada los terremotos son cortos, duran apenas unos segundos. Ante un seísmo lo mejor es quedarse quieto, aunque se que es difícil, meterse debajo de la mesa y pegarse a las paredes o vigas importantes, porque casi siempre lo primero que cae es el techo. Hay que huir de los lugares donde nos pueda caer algo encima.

 

Es importante, por lo tanto, saber qué hacer, ante un temblor

Si, por supuesto. Granada debería tener un sistema de simulacros ante un terremoto porque si hoy hubiera un gran seísmo no sabríamos como actuar. Fíjate lo que ocurrió en Lorca; las doce víctimas mortales se produjeron porque salieron corriendo a la calle y les cayeron objetos encima. Esto es lo que hay que vigilar. Si se hicieran ejercicios lo tomaríamos como algo habitual y, ante un caso real, sabríamos que hacer.

Tampoco estaría mal tener un “kit sísmico” en casa: linterna con pilas, una radio, agua, comida etc. Aunque esto no lo hacemos nadie.

Mapa de la sismicidad (terremotos de magnitud mayor a 3 registrados en el intervalo 1924-2015 y terremotos históricos)

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