SOS – Superbacterias y antibióticos. Entrevista a Sonia Anaya

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Superbacterias. Parece que han venido para quedarse.  Cuando en 1928, Alexander Fleming descubrió la penicilina, creyó haber acabado para siempre con las enfermedades producidas por estos organismos. Tardó apenas  17 años en darse cuenta de su error al observar que el uso excesivo de antibióticos, los medicamentos que se crearon para combatirlas, las hacía más resistentes; tanto, que  han terminado ser más poderosas que ellos.

El resultado: enfermedades bacterianas hasta ahora “inofensivas” se están volviendo agresivas hasta el punto de causar la muerte porque las medicinas que tomamos para combatirlas ya no hacen efecto.

¿Son las superbacterias una amenaza mundial? ¿Cómo podremos hacerles frente cuando los antibióticos ya no funcionen?

El próximo 30 de enero Sonia Anaya, farmacéutica del D.S Granada Metropolitano responderá a éstas y otras cuestiones relacionadas con las suberbacterias y los antibióticos dentro del evento “The Lemmon Rock Science” en el que se hablará sobre tres formas de acabar con el mundo. El uso excesivo de antibióticos  la aparición de las superbacterias es una de ellas.

Sonia, ¿Qué son las superbacterias?

Las superbacterias son, en término coloquial, bacterias multirresistentes o bacterias resistentes a la mayoría de los antibióticos que se usan en la actualidad. Son bacterias que han adquirido defensas frente a los medicamentos diseñados para matarlas (antibióticos)

¿Por qué se produce esta resistencia a los antibióticos?

La resistencia a los antibióticos se produce cuando las bacterias mutan en respuesta al uso de antibióticos; estas bacterias resistentes pueden causar infecciones que son más difíciles de tratar. Por tanto, las superbacterias son bacterias comunes que han adquirido la capacidad de resistir el efecto de la mayoría de los antibióticos. Ya en 2014, la Organización Mundial de la Salud advirtió de forma clara que si no se toman medidas urgentes, el mundo está abocado a una era post-antibiótico en la que muchas infecciones comunes volverán a ser potencialmente mortales.

¿Aunque no tomemos antibióticos somos vulnerables a ellas?

Hay que tener en cuenta que la resistencia no la adquiere la persona que toma los antibióticos, sino que son las propia bacterias  la que, como organismos organismos vivos que son, ante el contacto con los antibióticos se defienden de esa amenaza fabricando sus mecanismos de defensas para ser invencibles ante nuevos encuentros. Por tanto, es la bacteria la que se vuelve resistente ante los antibióticos y esta bacteria resistente es la que se transmitirá a otras personas; por ello, infecciones como neumonía, la tuberculosis, la septicemia o la gonorrea, son cada vez más difíciles —y a veces imposibles— de tratar, a medida que los antibióticos van perdiendo eficacia

 

Estamos hablando de algo muy serio. Estas superbacterias causan miles de muertes al año.

Es un tema tan preocupante y tan grave que en septiembre de 2016, se reunieron los 193 países miembros  de la ONU y firmaron una declaración histórica: un Acuerdo global para hacer frente a la resistencia a los antibióticos.

En España, durante 2018, se estima que se han producido 35.400 muertes como consecuencia de las bacterias multirresistentes (que no responden a los antibióticos). Problema muy serio ya que estas cifras superan a los muertos por accidentes de tráfico en nuestro país; y -además-  hay que tener en cuenta que España es el país del mundo con mayor consumo de antibiótico.

A nivel mundial estas cifras ascienden a 700.000 muertes por resistencias a los antibióticos y esto no es nada, ya que de seguir así, se espera para el año 2050: 10.000.000 de personas/año morirán al año por este motivo. Esto supone más muertes que por otros motivos frecuentes de muerte : Cáncer, diabetes, tráfico… a los cuales se dedican más atención, concienciación y recursos.

¿Cuándo se empieza a hablar de superbacterias?

La primera vez que se descubrió una bacteria resistente a todo tipo de antibióticos fue, en 2016, en una paciente de 49 años con infección urinaria.

Las superbacterias surgieron (y se dan) habitualmente en los hospitales, donde encuentran un lugar idóneo para cultivarse, en pacientes con altas cargas de antibióticos, defensas bajas,.etc.. Y también puedo decir que ya se hablaba de Superbacterias en EEUU (cuando en España aún no era una denominación muy conocida).

¿Quiénes son más propensos a sufrir sus efectos?

Los efectos de las resistencias a antibióticos las sufrimos todos, ya que los antibióticos no sólo son necesarios luchar contra las infecciones, sino que la medicina moderna tal y como la conocemos no sería posible, ya que el tratamiento del Cáncer, las cesáreas, trasplantes de órganos, niños prematuros, reemplazo de cadera  etc. dependen del funcionamiento de los antibióticos.

Sin ser excesivamente catastrofista, ¿Estamos efectivamente ante una forma de “acabar con el mundo”? ¿Aún puede evitarse? ¿O estamos abocados a la extinción de la humanidad?

Desde luego que la situación es grave, pero por suerte, no es irreversible. Tenemos que cuidar y preservar los antibióticos, hay mucho que nosotros podemos hacer:

Los antibióticos solo matan las bacterias, no los virus. La mayor parte de las infecciones son producidas por virus. Si tenemos un resfriado, si estamos congestionados, si tenemos gripe, no tomemos antibióticos innecesariamente, no presionemos para que nos receten el antibiótico, éstos no actúan frente a los virus.

Si un médico nos prescribe un antibiótico y nos dice que lo tenemos que tomar cada 8 horas, durante tanto tiempo no interrumpamos la toma.

Es importante evitar la difusión de las infecciones, para ello es muy importante lavarnos las manos, cubrirse al toser y al estornudar.

Hay que cambiar la actitud hacia los antibióticos, actualmente es una de las amenazas más importantes que enfrenta la humanidad y es, al mismo tiempo, una amenaza de las menos conocidas, es una amenaza grave y silenciosa.

¿Qué se investiga en este campo?

La creación de nuevos antibióticos lleva años cayendo en picado. Si entre 1983 y 1987 se aprobaron 16 nuevos antibióticos, entre 2008 y 2011 solo recibieron el visto bueno dos. Y ambos son reformulaciones de sustancias ya conocidas. Fue precisamente en 1987 cuando se descubrió la última medicina completamente nueva; hace más de 30 años que no se ha descubierto un nuevo antibióticos.

A esto hay que sumar que existe falta de interés de la industria farmacéutica, que alega que si no se interviene en el origen del problema de poco servirá un nuevo producto al que las superbacterias se harán resistentes en poco tiempo. Un antibiótico tarda unos 15 años desde que se empieza a investigar hasta que se comercializa, esto es mucho tiempo y mucho dinero.  Por ello, actualmente, estamos en un punto crítico, no estamos quedando sin antibióticos. La industria farmacéutica no están dispuestas a invertir millones de euros en un remedio que probablemente no rentabilizarán

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